Contra el viento del norte

A veces, empiezas un libro y a mitad de lectura necesitas dejarlo. Porque no te gusta, porque no empatizas, porque simplemente no es su momento. Yo soy defensora de dejar los libros cuando eso pasa. Si un libro no te termina de convencer lo mejor es dejarlo, porque un libro no se merece que lo odiemos. Porque, las circunstancias personales suelen influir en nuestros gustos literarios en determinados momentos. Y un libro que ahora no te gusta, puede que se convierta en una novela perfecta años después. Eso es lo que me pasó a mí con esta novela. La empecé hace muchos años, y me pareció (si se me permite la palabra) una bobería. Por lo que lo dejé a las pocas páginas. Sin embargo, hace unos meses, decidí volver a darle una oportunidad. Y de verdad os digo, es lo mejor que he podido hacer.




En la vida diaria ¿hay lugar más seguro para los deseos secretos que el mundo virtual? Leo Leike recibe mensajes por error de una desconocida llamada Emmi. Como es educado, le contesta y como él la atrae, ella escribe de nuevo… Así, poco a poco, se entabla un diálogo en el que no hay marcha atrás. Parece solo una cuestión de tiempo que se conozcan en persona, pero la idea los altera tan profundamente que prefieren posponer el encuentro. Además, Emmi está felizmente casada y Leo aún está saliendo de una relación fallida. Y, en cualquier caso ¿sobrevivirían las emociones enviadas, recibidas y guardadas un encuentro «real»? Y en ese caso, ¿qué hacer?
Me sumergí totalmente en la historia. No podía dejar de leer. Me obsesioné con nuestros dos protagonistas y os aseguro que llegué a sentir todo lo que ellos sienten. Para escribir verdaderas historias de amor no necesitamos batallas épicas, diferencias sociales y todos los clichés del género. Basta con algo sencillo. Dos personas normales, con trabajos normales, con preocupaciones normales, con vidas normales. Porque eso nos hace creernos que nosotros mismos lo podemos vivir. Es una historia de amor sencilla, pero hermosa.

Me encanta el miedo de nuestros dos protagonistas a encontrarse, a verse las caras. Porque ambos, se han enamorado de una idea, de una imagen que ellos mismos se han inventado, que se ha convertido en su ruta de escape. Se enamoran de algo ficticio. Encontrarse, mirarse a la cara por primera vez, lo haría real, y ese ideal del amor que han creado (del que se han enamorado) podría no ser tan ideal. La novela juega con ese concepto y nos tiene durante muchas páginas esperando ese encuentro entre nuestros protagonistas.

Me ha parecido una historia muy real, muy sencilla, y sin embargo muy intensa. La recomiendo encarecidamente, no así, su segunda parte.

Valoración personal: 4/5

2 comentarios :

  1. Hola! Pues a mi me pasó un poco lo mismo que a ti pero no lo dejé y al final me enganché como la que más y lo disfruté muchísimo. La segunda parte, que ahora no recuerdo como se llama, me gustó también pero no tanto como su predecesora. Es realmente un formato muy ligero y ameno de leer. Un beso!

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  2. La verdad es que conozco esa sensación, pero yo no puedo dejar de leer. Me alegro de que te haya gustado al final. Un beso.

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